La situación política actual de España deriva de la Transición, período histórico en el que se desarrolla un proceso de reformas sociales y políticas que culminan con la promulgación de la Constitución de 1978, momento que representa la consumación del paso de un régimen dictatorial hacia la democracia. En la Constitución, España se configura como un Estado social y democrático de derecho cuya forma política es la monarquía parlamentaria.
En los años 80 se produjo un hito histórico que ha marcado profundamente el ulterior desarrollo político y social español: la incorporación de España a la Comunidad Económica Europea, actual Unión Europea. El proceso de integración culminó con la firma del Tratado de adhesión el 12 de junio de 1985, que entró en vigor el 1 de enero de 1986.
Los antecedentes históricos del Sistema Educativo español se encuentran en la Ley General de Educación, de 1970, promulgada durante la dictadura y que estuvo vigente hasta 1985.
Ya en democracia, la alternancia en el Gobierno de los dos principales partidos políticos, Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Partido Popular (PP), ha tenido como consecuencia cambios legislativos de mayor o menor intensidad dentro de las enseñanzas no universitarias:
Igualmente, las enseñanzas universitarias han sido objeto de cambios legislativos que han supuesto la modernización de la universidad en España y la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), potenciando su proyección internacional y la movilidad interuniversitaria:
La organización de la administración y gobierno a nivel central y regional de España constituyen un estado descentralizado que dio lugar, en 1981, a un proceso de transmisión de competencias educativas desde la Administración General de Estado (AGE) a las comunidades autónomas. Este proceso finalizó en el año 2000.