05/05/2026
El secretario de Estado de Educación, Abelardo de la Rosa, ha señalado este martes en la clausura de unas jornadas organizadas por el Ministerio con la comunidad educativa para reflexionar sobre la educación inclusiva que “se trata de un compromiso de país” y que “las políticas públicas no se diseñan únicamente desde la Administración, sino también escuchando a quienes viven la realidad cotidiana de los centros educativos”.
De la Rosa se ha expresado en estos términos en la clausura del ‘Workshop INCIDE: Una política para la educación inclusiva desde experiencias ciudadanas’, un proceso participativo que se ha celebrado en la sede del Ministerio durante dos días para dar voz a familias, alumnado, profesorado y entidades con el fin de conocer qué está ocurriendo en las escuelas, cuáles son las barreras que persisten y qué alternativas pueden impulsarse, todo enmarcado en el diseño del nuevo Plan Estratégico de Educación Inclusiva.
“La ciudadanía tiene que ser, a la vez, protagonista y aliada en el cambio educativo para su mejora”, ha indicado el secretario de Estado, que ha puesto el foco en la necesidad de escuchar y dar voz a los distintos sectores sociales que viven, desde la diferencia, la experiencia en los centros educativos, que conviven con la discapacidad o que sufren algún tipo de barreras por su condición de personas migrantes, minorías étnicas o pertenencia a colectivos LGTBI, entre otros.
De la Rosa, que ha incidido en el compromiso del Ministerio con el refuerzo de “una escuela más equitativa, accesible y participativa”, ha señalado que las jornadas no se limitan a identificar barreras, sino que están concebidas para “construir alternativas y propuestas útiles para avanzar en el Plan Estratégico de Educación Inclusiva”. El siguiente paso será la elaboración de un informe con las conclusiones y propuestas presentadas en las jornadas.
El secretario de Estado ha estado acompañado por la directora general de Evaluación y Cooperación Territorial del Ministerio, Mónica Domínguez.
Durante dos días, los asistentes han participado en asambleas plenarias, talleres de diagnóstico, espacios de puesta en común y sesiones orientadas a la construcción de alternativas. Todas las actividades han estado dinamizadas por un equipo de investigación de la Universidad de Málaga, impulsores del movimiento ciudadano ‘Quererla es crearla’, que ha generado una importante corriente social a favor de la educación inclusiva.