09/02/2026
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La lectura se consolida como una de las principales prácticas culturales y de ocio de la sociedad española. Entre 2017 y 2025, el índice de lectores por ocio registra un incremento acumulado de 6,5 puntos porcentuales y un aumento de 0,7 puntos respecto a 2024, lo que evidencia una evolución positiva y sostenida del interés por la lectura en España. Estos resultados se recogen en el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025, elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), con el patrocinio de CEDRO y la colaboración del Ministerio de Cultura, que ha sido presentado en la librería Rafael Alberti de Madrid.
El informe subraya que el 66,2 % de la población lee libros en su tiempo libre. Desde esta perspectiva, España se configura como un país lector, donde la lectura por ocio mantiene una tendencia ascendente desde 2017 y en el que más de la mitad de los usuarios establece una relación frecuente y cotidiana con los libros. La lectura se presenta, por tanto, no como una práctica residual, sino como una actividad cultural plenamente integrada en la vida social.
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Si a este grupo se incorpora a las personas que leen exclusivamente por motivos laborales o académicos, la proporción de población lectora alcanza el 69,8 %. Este porcentaje se eleva hasta el 71,2 % al incluir a quienes solo leen cómics. En este ámbito, el Barómetro indica que el 14,3 % de los españoles opta por este género, cifra que supone un crecimiento del 38 % respecto a 2020 y que confirma la expansión de este formato como vía de acceso a los textos.
Por su parte, el análisis por grupos de edad plantea un crecimiento generalizado del hábito lector. Entre la población que supera los 65 años, el 58 % declara leer libros por ocio, trece puntos más que en 2017. Los jóvenes, por su parte, con edades comprendidas entre 14 y 24 años, reflejan en un 76,9 % que consumen con interés textos en su tiempo libre. De este modo, este grupo se consolida como el más lector de la población. Estos resultados indican una mejora tanto en la incorporación temprana a la lectura como en su mantenimiento a lo largo del ciclo vital.
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El perfil predominante del lector en España se mantiene estable respecto a ediciones anteriores del Barómetro. Responde principalmente a mujeres jóvenes, con estudios universitarios y residentes en entornos urbanos. En este sentido, el 72,3 % de las mujeres lee en su tiempo libre. Esta caracterización resulta relevante para el diseño de políticas públicas, estrategias editoriales y programas de fomento de la lectura orientados a ampliar la base social de lectores.
Desde una perspectiva territorial, varias comunidades autónomas superan la media nacional que se sitúa en el 66,2 %. Madrid encabeza la lista con un 72,8 %, seguida del País Vasco (70,1 %), Cataluña (69,5 %), Navarra (68,5 %) y La Rioja (68 %). El informe subraya que todas las comunidades registran avances respecto al año anterior. Extremadura, Galicia y Andalucía destacan como las regiones con mayor crecimiento acumulado desde 2020, lo que apunta a una reducción progresiva de las diferencias territoriales.
Entre la población que no lee o que presenta una baja frecuencia lectora, la falta de tiempo se mantiene como la principal barrera, señalada por el 42 % de los encuestados. Le siguen la preferencia por otro tipo de actividades de ocio, con un 32,6 %, y la falta de interés, con un 20%. Estos factores continúan condicionando la extensión del hábito lector y constituyen un desafío para las políticas culturales.
En relación con la compra de libros no de texto, el Barómetro confirma una evolución favorable del mercado. El 54,1 % de la población adquirió al menos un libro en el último año, hecho que resulta significativo, pues supone un incremento de 6,8 puntos respecto a 2017. Las librerías se mantienen como el principal canal de compra, con un 40 %, por delante de internet, que alcanza el 24 %, y de las cadenas de librerías, con un 16 %.
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El informe también recoge la progresión de los formatos digitales. El 33,2 % de la población lee en formato digital y el uso del audiolibro alcanza el 9 %, con un crecimiento gradual que refuerza la diversificación de este tipo de prácticas.
Por último, se acentúa un aumento progresivo de la asistencia a las bibliotecas, que se aproxima ya a los niveles previos a la pandemia. El 29,8 % de la población acudió a alguna biblioteca en el último año y la valoración otorgada por los usuarios se mantiene en niveles elevados, con una puntuación media de 8,1. Este reconocimiento por parte de los usuarios pone de relieve el papel fundamental de estas instituciones como espacios de acceso a la cultura y de promoción de la lectura.
En definitiva, el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025 confirma la consolidación de la lectura como una práctica cultural estructural en la sociedad española. El crecimiento sostenido del hábito y la afición por los textos, la mejora en todos los grupos de edad, el fortalecimiento del mercado del libro y la diversificación de formatos reflejan un ecosistema dinámico y en expansión. Sin embargo, la persistencia de barreras como la falta de tiempo para leer señala la necesidad de reforzar las políticas públicas y las estrategias culturales orientadas a garantizar el acceso equitativo a la lectura y a consolidar su papel como elemento central del desarrollo cultural y social.
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