Esta guía ofrece a los centros educativos una herramienta práctica para analizar y mejorar la participación real del alumnado en tres ámbitos conectados: lo que sucede en las aulas y los órganos formales del centro, la vida cotidiana en espacios como patios, pasillos y actividades extraescolares, y la relación con el entorno (familias, barrio, asociaciones y servicios públicos).
Organizada por ecosistemas y dimensiones, propone para cada apartado por qué es importante, qué se quiere lograr y qué acciones concretas pueden ponerse en marcha, siempre en un lenguaje accesible y con una escala sencilla que permite valorar si esas acciones no se aplican, están empezando o ya forman parte habitual de la cultura del centro.
Su objetivo es ayudar a Consejos Escolares, equipos directivos y comunidades educativas a tomar decisiones compartidas, realistas e inclusivas para avanzar hacia escuelas más democráticas, participativas y cuidadoras del bienestar de todo el alumnado.